Valdebenito González, María Paz

Valdebenito González, María Paz
(Chile)

– volver a juntados 2017

María Paz Valdebenito González. Ha participado e impartido distintos talleres de poesía. Ha publicado en varias antologías (Chile, España, Ecuador, EE.UU) y ha obtenido algunos reconocimientos nacionales e internacionales: Primer Premio Juegos Literarios Gabriela Mistral (Chile, 2007), Primer Lugar Concurso Cuentos Breves UTEM (Chile, 2008), Beca Fundación Pablo Neruda (2008), Beca Talentos Artísticos de La Florida (2008/2011), Premio IX Certamen de Creación Literaria Juvenil “Poeta García Gutiérrez” (España, 2015), Premio Escritores para Chile 2016, Premio de Poesía Popular “Basta Ya” (Chile, 2016), Mención de honor Concurso de Poesía San García Madero (Chile, 2010), XXXV Concurso Hermanando Continentes (Argentina, 2013), Mención de Honor Premio Askasis, entre otros.

 

NUEVE DE BASTOS

Anoche escuché ruidos,
me dirigí a la cocina
y me encontré con un mago,
estaba sentado a la mesa
bebiendo una taza de leche.
Me senté junto a él,
un nueve de bastos me entregó,
carta que guardé toda la noche
debajo de mi almohada.
Le ofrecí azúcar,
dijo que no.
Le ofrecí pan,
dijo que no,
pero sí me aceptó otra taza de leche
y que le hablara de la muerte
hasta llegar la mañana.

EL ANTICRISTO

Si acaso tú, Dios, existieras
no dejarías que la suerte
abandonara al prisionero
ni que el soberano arañase
con sus garras nuestras almas.

Si es que existes,
¿por qué dejas que la maldad sea inmortal?
¿por qué dejas que la conciencia nos hiera?
¿que nuestras peticiones sean consumidas por las llamas?

Si es que acaso existes,
claramente, entonces,
es el anticristo el que se hace pasar por ti.

SOY UNA CIUDAD SIN PUERTAS

Salgo a comprar el pan,
miro las casas aledañas y advierto
que de todos los vecinos de mi edad
sólo yo aún vivo con mis padres.

Vuelvo,
pongo la tetera del silencio y me siento a la mesa,
miro la panera que yace a su centro,
mis antiguos sueños
arrinconados bajo sucias servilletas.

Mis dedos mojo
con la bolsa del té y escribo
sobre un individual carcomido por los años
unos versos de Massís:

“Soy una ciudad sin puertas,
un animal que aúlla
envuelto en su gabardina de terror”.

EL LAMENTO DE AGAMENÓN

Llegada la noche
el corazón de Argos navegará
hacia las orillas del monte de Parnaso,
centena de aves en torno suyo
imitarán a los hijos ciegos
de una tormenta liderada por un ángel
que observará la calva
de una anciana reflejando al sol
toda su extensa jornada de trabajo.

FOTOGRAFÍAS

En mi memoria permanecen
esas tardes en la playa
junto a mis hermanos enterrando
a nuestro padre en la arena.

Todos juntos corriendo
como ávidos rayos por la orilla,
el sol refugiándose
en la eternidad de esas tardes de verano,
captadas con la cámara fotográfica de mi madre,
quien nos miraba desde el fondo de la playa
imaginando la llegada de un día
en el que posiblemente
sólo habremos de recordar
lo más vano de esos breves y bellos
paseos familiares.

Anuncios